Viajar con un bebé

El Nacimiento

Destino
Tu pequeño podría ir al fin del mundo contigo. Pero no lo sometas a los rigores de las montañas muy altas, no le irá bien si lo llevas por encima de los 1,600 metros. Evita los climas demasiado extremos o demasiado calientes. Las alturas medias, el litoral marítimo o el campo le sentarán perfectamente.
Con el sol, ten cuidado
El agua, el aire, el sol, quieres disfrutar de todos los placeres de la naturaleza. Pero recuerda que el sol es muy peligroso para los niños. Resguárdalo siempre bajo una sombrilla. Ten cuidado con el reflejo de la luz solar en la nieve o el agua. Un solo consejo: Protege su piel con un buen protector solar que tenga un alto índice de protección. Presta atención a la temperatura porque un golpe de calor puede generar una fiebre. Nunca dejes a tu bebé en un automóvil bajo la luz solar directa o en su carriola con la capucha levantada. Siempre que haga mucho calor, dale mucho de beber.
Los grandes viajes
Los documentos
Cuando salgas de viaje, no olvides los documentos esenciales (documento de identidad, pasaportes, visados), sin los cuales se pondrá en peligro el éxito de un viaje muy esperado. Esto también se aplica a los bebés. No olvides de llevar los papeles de tu seguro que te permitirán obtener reembolsos si hubiera algún problema médico tanto en el extranjero como en Argentina. No hablemos de desgracias, sin embargo, sobre todo con los pequeños, hay que tener una fórmula que garantice, en caso de problemas, la asistencia, la atención y la repatriación en caso de necesidad.
Por avión
Por supuesto, un bebé puede viajar por avión y lo soportará muy bien excepto tal vez para el despegue y el aterrizaje. Puede tener un dolor de oído. Dale un biberón o un chupón para que succione. Si es ocasional, no pasa nada. Vístelo con ropa abrigada porque el avión tiene aire acondicionado.

En coche
Antes del inicio de un gran viaje, hay cuestiones que hay que considerar. He aquí algunos consejos valiosos en lo relativo a la instalación de cada quien o el ritmo de las etapas y de los pequeños trucos para evitar el nerviosismo general.
*Es muy importante saber
Nunca dejes a un niño solo en un automóvil estacionado, ni siquiera por dos minutos y, aún menos cuando hace calor.
Si tu pequeño sufre de mareos
Debes estar bien descansado para salir de viaje. En efecto, la fatiga aumenta las náuseas. Inclínale la cabeza ligeramente hacia atrás. Distráelo llamando su atención sobre el paisaje. Conduce con suavidad, haciendo paradas regulares cada 2 horas y dale algo pequeño de comer antes de reemprender el viaje. Déjalo, por una vez, picar algo en el coche, pero elimina el azúcar refinada y los refrescos.
Para anticipar los malos ratos, el médico puede prescribir un anti-vomitivo en gotas o en jarabe y, por otro lado, la homeopatía ofrece una gama de granulados para estos problemas, según el caso.

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