Sexualidad

El Embarazo

La sexualidad durante el embarazo
Tu cuerpo se transforma, se vuelve redondo y el futuro padre con admiración, pero un poco desconcertado, se pregunta si hay un poco de espacio para la relación de pareja. Una cosa es cierta: convertirse en padres reorganiza la sexualidad a profundidad.

La reunión de dos amantes se desplaza porque una vida ha encontrado su fuente en ellos. Este pequeño bebé, aún invisible, comienza a ganar espacio. Por lo tanto, tenemos que encontrar un nuevo equilibrio entre la vida de los amantes y la vida de los padres.

Tener relaciones sexuales durante el embarazo, ¿es peligroso?

Una mujer embarazada no está enferma. Así que se puede vivir con absoluta normalidad y hacer el amor como antes. Muchos padres temen que la penetración le hará daño al bebé o causará un aborto involuntario.

Él tiene miedo de hacerles daño a los dos. Tranquilízalo porque eso no es posible. El bebé está bien protegido en tu vientre y todo apunta a que la sexualidad la vives muy bien porque el bebé comparte tu placer. Adapta tu sexualidad a las nuevas formas de tu cuerpo.

A medida que avanzan los 9 meses, algunas posiciones se harán incómodas. Usa tu imaginación, esta es la oportunidad de descubrir una nueva sexualidad, donde la ternura se expresa más a menudo fuera de la relación sexual.

*Atención

Si tu embarazo es difícil o frágil, se recomienda tener una mayor precaución. Así que, si estás en riesgo de parto prematuro o de aborto involuntario, si hay sangrado o dolor anormal, las relaciones sexuales, así como las actividades deportivas, están prohibidas.

¿Qué hay de tu deseo?

Cada mujer experimenta el embarazo de una manera individual. Los testimonios son variados. Algunas mujeres odian tener relaciones y otras, por el contrario, quieren tener sexo ¡con más ganas que nunca! Unas y otras de estas actitudes pueden explicarse. La clave es ser capaz de hablar sin culpa o miedo. Para algunas, el embarazo las acerca al papá.

El deseo sexual se organiza en torno al embarazo y al bebé. Se desarrolla un nuevo ritmo. Por supuesto, los primeros meses son a veces difíciles. Acosada por diversas dolencias pequeñas y preocupada, erróneamente, por la idea de un aborto involuntario, te puedes sentir tensa. Los juegos de amor son menos atractivos, lo cual no quiere decir que ames menos a tu pareja. También puedes sentir una sensación de plenitud. La sensualidad, más viva que nunca, se colma por el niño que tu emoción conecta con el papá. En este contexto, estás menos disponible y sientes menos la necesidad de tener sexo, lo que puede confundir a tu cónyuge. Dile que no se sienta excluido.

El segundo trimestre es a menudo un tiempo de renovación, donde se reencuentran. Al final del embarazo, el bebé se mueve y toma cada vez más espacio. Hay una cuestión de privacidad ¡porque ahora ustedes son 3! Por eso es difícil concentrarse, sentirse libre. El amor, de esa manera, toma caminos diferentes.

¿Qué pasa con el deseo del papá?

Muchos padres están contentos y orgullosos de esta nueva vida. En primer lugar, es para ellos como la consagración de lo que han “dado” a sus parejas. El deseo de hacer el amor es, para la mayoría, la forma más “natural” y más inmediata a declarar su amor y su fidelidad.

Durante el embarazo, este impulso es a veces interrumpido por tu negación y entonces él siente confusión, preocupación y en ocasiones ira, celos y sentimientos de abandono. Pero también puede ocurrir que se sienta terriblemente intimidado o menos atraído por tu gran barriga. La presencia de este tercer ladrón que no había considerado bien antes. Todo esto hace que el deseo, por el contrario, disminuya. En este clima de incertidumbre, tienes que desempeñar un gran papel para tranquilizar a papá.

Confíen sus pensamientos y emociones el uno al otro tanto como sea posible. Sean sensibles y pacientes, ya que, frente a este trastorno físico y psicológico, se necesita un periodo de ajuste para poder vivir esta aventura en armonía. El embarazo es en realidad el momento ideal para desarrollar una sexualidad un poco diferente e igualmente gratificante.

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