Recupera la línea de antes

El Nacimiento

Antes de pensar en una pérdida de peso, más bien llénate completamente de energía. A menudo basta con cuidar la espalda, los pechos y el vientre para transformar tu silueta y perder estas redondeces que te afligen. En cuanto a hacer una dieta, nada de rigores intempestivos, sobre todo si estás amamantando a tu bebé.

Si estás amamantando

De un modo totalmente natural, verás una buena parte de esos kilos superfluos fundirse.

Si estás dando el biberón

Evita los regímenes relámpago y fatigantes. Todo régimen es ante todo una cuestión de equilibrio en la alimentación. Hay que reaprender a alimentarse mejor después de unos meses de dejarse ir y de picotear caprichosamente. Hay pues que encontrar el tiempo para comer con calma, 3 comidas al día mínimo. Bebe mucha agua para eliminar todo lo que debes eliminar y come ligero. Opta mejor por una pérdida de peso progresiva que te haga reducir naturalmente unos 2 kg al mes, lo que también es preferible para la piel.

Muévete tan pronto como sea posible

Hay que agradecer a la vida por la gimnasia. Nada es mejor, pero no hagas cualquier cosa y a lo loco. Es bajo la dirección de un fisioterapeuta que empezarás, 3 semanas después del parto o 6 después de una cesárea, una rutina para recuperar los músculos.

El ginecólogo te prescribirá generalmente un mínimo de diez sesiones. Tómalas. No te desanimes y escoge un fisioterapeuta que te haga realizar los ejercicios en grupo, con música y con alegría. Para ayudarte a tener el ritmo de una gimnasia cotidiana, escoge el momento más tranquilo de tu día justo después de un biberón o de una sesión de lactancia. Tu bebé, así alimentado, dormirá tranquilamente.

Vientre plano y ejercicios abdominales: ¡el billete ganador para el reencuentro con un vientre plano!

No te escaparás de eso si deseas reencontrar tu talla. Estos excelentes ejercicios deben ser contemplados sólo después de haber reencontrado una tonicidad del perineo. El perineo es el conjunto de músculos y ligamentos que unen el ano y el pubis. Este músculo juega un papel importante en el control de la emisión de orina. Éste sostiene el peso del bebé durante el embarazo y puede sufrir en el momento del parto. Demasiado distendido, no actúa correctamente y al menor esfuerzo, la vejiga va a dejar escapar cantidades más o menos importantes de orina. Para evitar todo riesgo de incontinencia urinaria, haz los ejercicios apropiados que, en unas sesiones, van a devolverle el tono a tus músculos.

Para satisfacer tu carencia de vitaminas

Claro que hablamos mucho de los complementos vitamínicos en forma de cápsulas, pero no olvides que, ante todo, las vitaminas están presentes de forma natural en los alimentos que comemos y en su caso, busca y opta por consumir:

> la vitamina B1, llamada la vitamina del esfuerzo que encontrarás en la levadura de cerveza, las judías frescas, el arroz integral, y tanto en el germen como en la harina de trigo;

> la vitamina B2 que se encuentra en el hígado, la levadura de cerveza, los cereales, el queso, los huevos y las espinacas;

> la vitamina B9, llamada la vitamina del embarazo, está presente en las verduras y la levadura de cerveza;

¿Ha pensado usted en consultar a un nutriólogo?
Podrá ayudarte a recuperar tu línea. Por otra parte, en caso de que amamantes, sabrá recomendarte una alimentación apropiada. Para más información:

AMENAC
Asociación Mexicana de Nutriología
Vasco de Quiroga 283, Int. 4 Colonia
Sección XVI. Delegación Tlalpan. CDMX.
Tel: (55) 54 85 54 59
contacto@asociaciondenutriologia.org
http://asociaciondenutriologia.org/

* Para leer

“Adelgazar después del parto”
Ediciones Chantecler (ref 978 28 03 43 84 33)

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