Suplementos vitamínicos o de otro tipo ¿cuáles tomar?

El Embarazo

¿Deben las mujeres embarazadas tomar vitaminas y minerales? Las vitaminas y los minerales: no hay que exagerar ni permitir que haya carencias. De hecho, la calidad y variedad de su dieta la apartarán de la mayor parte de las deficiencias.

Por encima de todo, cuidado  con los elogiados méritos de algún cóctel explosivo de vitaminas de venta libre. En caso de sobredosis,  puede ser peligroso y provocar hipervitaminosis en el bebé y una malformación durante el embarazo temprano. Así que no tome ninguna medida sin antes haberlo consultado con su médico, quien se centrará en:

 

Los minerales

 El hierro: esencial

Durante el embarazo aumenta la necesidad de hierro considerablemente. Esto es especialmente cierto si usted está esperando gemelos. El hierro es un componente esencial de la hemoglobina de la sangre que es la que lleva el  oxígeno su bebé.

Más de la tercera parte de su consumo de hierro será utilizada por su pequeño para producir sangre y crear reservas para después del nacimiento. En general, el médico le recetará un medicamento que se toma a diario; es una  precaución saludable para evitar cualquier riesgo de anemia, reducir la fatiga y aumentar su resistencia a las infecciones. Atención: causa estreñimiento. Alimentos ricos en hierro: perejil, espinacas, huevos, sardinas, verduras de hoja verde, frutas secas (almendras, avellanas, dátiles), pan integral, avena, setas, nabos, albaricoques, judías verdes y otros.

El calcio: elemental

Tranquilizante natural, el calcio ayuda al buen funcionamiento de los nervios y los músculos; también fortalece los huesos y los dientes. Su deficiencia provoca, en usted, calambres musculares, caries y problemas en los huesos y en su bebé, alteraciones en la formación de los dientes y huesos. Es vital para la “construcción” de su bebé. Alimentos ricos en calcio: todos los productos lácteos, quesos, sardinas, salmón, levadura, vegetales verdes, soja, cereales, col verde y  col rizada, algunas aguas minerales, higos secos, semillas de sésamo y otros.

 

El magnesio: esencial

Es esencial para la producción de energía a partir de la glucosa. Contribuye a la buena circulación de la sangre y al equilibrio de tensión. Alimentos ricos en magnesio: higos, ciruelas, manzanas, peras, dátiles, nueces, almendras, plátanos, remolacha y espinaca cruda, brócoli, legumbres (guisantes, habas…) y los cereales (cebada, trigo, avena, maíz).

 

El zinc: útil

 

Contribuye al crecimiento, a la recuperación del cuerpo y a prevenir las náuseas. Los alimentos ricos en zinc: carne de res, mariscos y moluscos, nueces, zanahorias, maíz, tomates, plátanos, cereales integrales y otros.

 

Las vitaminas

 

El ácido fólico: hay que vigilarlo de cerca

 

También conocido como folato o vitamina B9, le hace falta 2 veces más para estimular la producción de células rojas de la sangre y el desarrollo del sistema nervioso del bebé.
Los alimentos ricos en ácido fólico: espinaca, lechuga, col cruda, dátiles, aguacate, champiñones, salmón, espárragos y otros.  Atención, esta vitamina no puede soportar la cocción.

 

La vitamina D

Para los embarazos de invierno. Si está embarazada, en invierno,  tendrá que ajustar su dieta en consecuencia. El sol  juega un papel vital en su fabricación y cuando no hay sol, la vitamina D puede disminuir y se debe compensar esta vitamina que es muy importante para mantener el calcio. Alimentos ricos en vitamina D: carne, pescado, productos lácteos, aceites vegetales y yemas de huevo.

 

Las vitaminas del grupo B

Son esenciales para el cuerpo. Los alimentos ricos en vitaminas del complejo B: huevos, vísceras, pescado, soja, germen de trigo, aguacate, nueces y levadura de cerveza.

 

La vitamina C: Complementaria

La vitamina C ayuda en la prevención y en la lucha contra las infecciones. Es esencial para la absorción del hierro. Los alimentos ricos en vitamina C: cítricos (naranjas, pomelos, etc.), kiwis, fresas, grosellas negras, las verduras como el brócoli y la col. Todas las frutas y vegetales crudos y frescos. Advertencia, esta vitamina se destruye con la cocción y  con la pérdida de frescura.

 

* Es bueno saber

La absorción del hierro requiere de la presencia de vitamina C. Así que empiece cualquier comida bebiendo un jugo de verduras o frutas o comiendo verduras crudas.

 

La vitamina A

Es necesario para el crecimiento de los tejidos (la piel, el aparato digestivo,  los ojos), pero cuidado, que puede ser peligrosa en caso de exceso: por lo tanto, ¡no hay que abusar! Los alimentos ricos en vitamina A: leche y productos lácteos, mantequilla, frutas de colores, sobre todo las de color naranja, yema de huevo, aceite de hígado de pescado.

 

¿Cuándo tomarlas?

En conclusión, al principio de su embarazo, hable con su médico, quien le dirá cómo y sobre todo cuándo tomarlos. De hecho, hay que saber que el hierro causa estreñimiento. Así que tómelo 20 minutos antes de las comidas. Algunas vitaminas, especialmente la vitamina C, causan excitación, por lo tanto, nunca hay que tomarlas por la noche.

 

El flúor

El agua del grifo no nos está proporcionando flúor como antes, o nos está dando muy poco. Sin embargo, el flúor es importante para el cuarto mes de embarazo, cuando ocurre la formación de las bases de los dientes de su bebé. Hable con su médico y con su dentista. Los alimentos ricos en flúor: muchas sales de mesa, algunas aguas minerales y algunas pastas de dientes con fluoruro.

Suplementos vitamínicos o de otro tipo ¿cuáles tomar?