Para la pareja, el nacimiento de un bebé es un verdadero impacto

El Nacimiento

Ser madre y esposa al mismo tiempo no es siempre simple a combinar sobre todo si el joven padre ignora lo que pasa en el cuerpo y el espíritu de su esposa. Hace falta tiempo para que ambos puedan encontrar su sitio en el seno de este nuevo triángulo.
El papá debe poder mostrarse disponible, comprensivo y sobre todo a la escucha de tus alegrías, inquietudes, irritaciones. ¡Hay que buscar los momentos para estar juntos los dos!

¿Relaciones sexuales? ¿Quizás ya no son como antes?
A menudo, ambos tienen problemas en escoger el momento para tener relaciones. Hay varias razones:

• estás tan ocupada con tu niño que no te interesa nada más;

• estás agotada por darle de mamar y por los cambios tanto de día como de noche. Tu energía es ampliamente requerida por las tareas en torno al bebé, entonces, ¡que nadie te venga a hablar de otra cosa!;

• después de una episiotomía o de una cesárea, tu cuerpo está todavía dolorido y tienes miedo de sufrir. En cuanto a los papás, ellos temen hacerles daño;

• te sientes fea y poco deseable. Con un vientre sin forma, una cara ojerosa y unos kilos de más, lo mejor es ponerlo todo dentro de unos viejos jeans y una camisa ancha y sobre todo ignorar que “eso” existe.

Ambos comprenden que nada es más como antes y se inquietan por eso. Es importante decirse las cosas sin rencor ni aprehensión y si fuese necesario, pedirle consejo al ginecólogo.

Para la pareja, el nacimiento de un bebé es un verdadero impacto