¿Pulgar o chupón para hablar mejor?

El Nacimiento

La mayoría de nuestros pequeños toman la habitud de calmarse o de conciliar el sueño chupándose el pulgar o un chupón. El reflejo de succión al principio, va tornándose en costumbre a partir de los 4 meses de nacido.

Ya sea el pulgar o el chupón, ambos tienen pros como contras.

El pulgar suele considerarse como práctico. Nunca se pierde. Pero se le atribuyen numerosas deformaciones del paladar y continúa siendo de “servicio gratuito”. El chupón, por su parte, puede que lo pida más. Es más fácil de eliminar de la vida del bebé que el pulgar. Sin embargo, transporta numerosos microbios, tiene una tendencia a limitar el balbuceo del bebé y se puede perder durante la noche.  

Sea como sea, parece que los pequeños que han tomado esta costumbre desde hace más de 3 años, tienen más de tres veces del riesgo de sufrir problemas de habla. Es, de esa manera, preferible limitarlo con el tiempo.

Para finalizar, también la lactancia materna se aconseja fuertemente. Favorece también el buen desarrollo de los órganos que tienen que ver con el habla.

¿Pulgar o chupón para hablar mejor?