Gracias, no bebo alcohol. ¡Estoy embarazada!

El Embarazo

No está de más a veces el recordar que el alcohol y el desarrollo del feto no son dos conceptos que se lleven bien. Consumir alcohol durante el primer trimestre de embarazo puede tener como resultado malformaciones craneofaciales, un retraso en el crecimiento y problemas de comportamiento en el bebé quien sufre las consecuencias. Consumir alcohol durante el segundo y tercer trimestre del embarazo puede ocasionar un retraso en el crecimiento y aumenta la posibilidad de un parto prematuro. El alcohol ejerce un efecto tóxico sobre las neuronas, alterando el correcto desarrollo psicomotor, y ocasionando problemas de comportamiento y un posible déficit intelectual

Aunque las consecuencias del alcohol no son siempre trágicas, varios estudios han revelado que los niños pequeños cuyas madres consumieron de 2 a 3 vasos de alcohol por día durante el embarazo presentan una disminución del coeficiente intelectual, ¡de unos 5 o 7 puntos! En cuanto al síndrome de alcoholismo fetal (SAF), éste impacta casi 2 nacimientos de cada 1000 en los países occidentales y es considerado la causa principal de la deficiencia mental. En Bélgica, se pueden contabilizar unos 200 casos nuevos por año donde los niños presentan dificultades. ¡Estas son estadísticas que nos deben poner a pensar!

Gracias, no bebo alcohol. ¡Estoy embarazada!