Leer es crecer

El Nacimiento

Para los padres que se preguntan cuándo dar libros a los niños, la respuesta es sencilla: tan pronto como sea posible, cuando sean capaces de manipularlos y de pasar las páginas. Verá que ya a esta edad, el libro y sus ilustraciones ejercen en los niños pequeños una fascinación, una atracción casi mágica y verá que les da un placer evidente. Él valora especialmente las historias que le cuentan a la hora de dormir.
Los libros son buenos para los bebés
A partir del libro de tela que el muerde cuando reconoce las imágenes, el niño entrará de su mano, esencialmente, en el mundo de la lectura. A su manera, el pequeño “lee” muy temprano cuando descubre las imágenes y reconoce lo que representan: papá, mamá, bebé, objetos familiares que son parte de su vida. Tocando con el dedo la imagen y dando el nombre de lo que ha reconocido, él se apropia de la ilustración de ese modo y esa es una conquista que le proporciona un placer muy manifiesto al niño. .
Cuando usted le lee, su voz, las entonaciones y las emociones que usted transmite, hacen nacer imágenes y colores. Todos estos juegos con la imaginación son excelentes para el aprendizaje del lenguaje y la construcción de su pensamiento. Pero leer no es sólo identificar, es también identificarse, reconocerse a sí mismos en un personaje, en una situación, involucrarse emocionalmente y encontrar la imagen de sí mismo. Este encuentro es para el niño una experiencia única que mezcla placer y emoción.
Primer año, el descubrimiento
Su bebé prueba los libros, como pone a prueba todo lo que le cae en las manos. Le gusta moverlos, apilarlos, hacerlos caer, pasar sus hojas. Él descubre los libros con su cuerpo. Es durante estas investigaciones que un día su niño reconocerá en el libro una persona, animal u objeto, lo que transformará esencialmente su relación física con el libro en una relación intelectual.
Eso es todo, él está interesado en las imágenes
Él comenzará a entender que las palabras significan cosas. Es el momento adecuado para empezar a explorar todos los libros especialmente diseñados para él. Esto se tratará preferentemente de álbumes de tamaño reducido, con páginas de cartón, rígidas, fáciles de manipular, que contienen imágenes muy simples, muy “legibles”: un objeto o un personaje de formas bien identificadas y de colores brillantes destacándose claramente contra un fondo uniforme. Sus primeras revistas deben ofrecer este tipo de experiencia visual. Considere la inclusión de Popi de la editorial Bayard Presse, Picoti por Ediciones Milán, Bambi de Disney Hachette y Bébémax de la Ecole des Loisirs…

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