Los primeros movimientos gateando de tu gran aventurero. Piensa ante todo en la seguridad.

El Nacimiento

Es bien sabido que los padres nacen junto con sus hijos. Así es como se aprende a ser padres: hay preocupaciones y se comprende muy rápidamente que cualquier cosa puede pasar sin un mínimo de precauciones. Este capítulo está diseñado para sensibilizar y responder a una pregunta fundamental: ¿cómo proteger a nuestros hijos de accidentes, cómo reducir al máximo las situaciones peligrosas?

La protección de un niño no significa sobreproteger
Es bien sabido que un pequeño muy protegido será más vulnerable después porque no ha adquirido la experiencia necesaria para evaluar los riesgos de sus aventuras. El pequeño chichón es parte del aprendizaje. Partiendo del hecho de que un padre previsor vale por dos, aquí presentamos una visión general de los peligros que oculta una casa y la forma de evitarlos.

La prevención en el hogar

Puertas, ventanas, escaleras: barreras y redes de seguridad

Mientras tu niño no pueda bajar por las escaleras, de escalón en escalón, agarrándose a la baranda, pon barreras de protección en las partes superior e inferior de la escalera. Si las barras de la barandilla están suficientemente separadas como para que la cabeza de tu niño pueda quedar atrapada, coloca una red de seguridad. Dota las ventanas que se encuentran al nivel del piso con pestillos de seguridad. No coloques muebles delante de una ventana; tu pequeño escalador estará dispuesto a treparlo y a abrir la ventana. Recuerda, por último, la aplicación de una película de seguridad en las grandes superficies de vidrio como una puerta o una ventana contra las cuales tu hijo puede chocar.

La prevención en el baño
Incluso en la presencia de un adulto, el niño corre peligros allí. El baño es, junto a la cocina, la habitación más peligrosa.

Los circuitos eléctricos

Ninguna toma debe fijarse a menos de 1,50 m de los puntos de agua (bañera, lavabo). Nunca dejes ningún aparato eléctrico en el baño (calefacción independiente, secador de pelo, rizador, etc.) y nunca utilizarlos cuando el niño esté allí.

El agua
A partir de los 45 °C, la temperatura del agua puede provocar graves quemaduras. Si tu cuarto de baño está equipado con un tanque de agua caliente, debes poseer un termostato. Es una especie de mezclador de agua caliente y fría. Un interruptor de seguridad evita que se exceda la temperatura deseada. Cuando tu niño está en el agua, siempre agrega agua fría antes del agua caliente y no excedas una altura de 15 cm.

La bañera

Coloca un tapete de goma en la parte inferior. Nunca dejes a un niño solo en el baño, incluso si no tiene miedo del agua. Se puede resbalar y golpearse. También puede que quiera salirse solo y el suelo de baldosas ¡es implacable!

El gabinete de la medicinas

Ponerlo en una parte alta y comprobar que cierre bien. No lo coloques encima del inodoro, tu hijo podría alcanzarlo trepando.

Cuidado con los medicamentos

“Mi hijo de 9 meses acaba de tragarse unos antibióticos de su hermano mayor. No sé qué cantidad. ¿Qué debo hacer?”

¿Cómo un niño no confundiría estas pequeñas pastillas de colores con caramelos?
El uso excesivo de medicamentos y la trivialización de este acto médico no hacen más que agravar la situación. Muchos padres, en efecto, dejan por ahí las drogas que ellos consideran inofensivas: tranquilizantes, analgésicos (como la aspirina), anticonceptivos. Almacénalos con cuidado en un gabinete cerrado y fuera del alcance de tu pequeño. Este percance puede sucedernos a todos. Cuando ocurre,consulta inmediatamente a tu médico o llévalo a un hospital.

La prevención en la cocina

Lugar de gran actividad, la cocina presenta muchos peligros y por lo tanto se supone que un niño, en ningún caso, debe permanecer solo en ella.

La estufa
Girar los mangos de las ollas y sartenes hacia el interior de la estufa o conseguirse una barrera de estufa ajustable, es fácil de instalar y de quitar para la limpieza. Otra precaución a tomar con quemadores de gas: nunca utilices los fuegos delanteros cuando un niño esté en la cocina, las llamas podrían alcanzar su pelo y su ropa.

*Es bueno saber

• No dejes por ahí aparatos eléctricos que tu hijo pequeño podría apresurarse a tomar.
• Desconecta los aparatos eléctricos que no estén siendo utilizados para que tu niño no corra el riesgo de ponerlos en marcha accidentalmente.
• Si es posible, coloca el horno en alto, es más conveniente para ti y sobre todo, inaccesible para los niños.
• Instala cerraduras de seguridad en todos los armarios y cajones donde se almacenan objetos peligrosos o productos de limpieza. No subestimes un producto de limpieza a un recipiente ordinario tal como un tarro de mermelada, una simple botella de plástico. Estar alerta cuando se utilizan productos tóxicos, incluyendo los utilizados en el mantenimiento de las plantas de la casa y recuerda siempre guardarlos de nuevo inmediatamente después de su uso.
• No dejes en el suelo un plato de comida para tu perro o gato que esté medio vacío, ¡a los niños les encanta!
• Si tu hijo se queda contigo en la cocina, adapta un pequeño lugar especial para que pueda jugar con seguridad. El corral del bebé es ideal en esta situación.

• Evita los manteles, ya que el bebé puede jalarlo y quedar atrapado debajo de toda la mesa servida para el desayuno.

¿Qué hacer en caso de intoxicación?
Llame a Emergencias de su hospital de confianza, donde los primeros auxilios te serán dictados por un médico. Trata de identificar los productos o medicamentos ingeridos por el niño y trata de estimar la cantidad ingerida. Estos detalles pueden ser útiles. En general, no es aconsejable tratar de hacer que tu pequeño vomite, especialmente si presenta somnolencia. No lo hagas beber nada, especialmente no leche.

Los riesgos de quemaduras son muchos en una cocina
La mayoría son el resultado de salpicaduras de líquido: agua hirviendo, aceite de cocina, sopa y café, o cuando se manipulan o porque tu bebé se acercó a la fuente de calor. Luego vienen los sólidos calientes: horno, placas eléctricas, plancha, calefacción auxiliar, etc.

Lo que debes hacer
Cuando la quemadura es pequeña y poco profunda, enjuaga la piel con agua fría. Desinfecta la herida con un antiséptico. Protege posiblemente con un vendaje estéril y no dudes en consultar a tu médico. Ten cuidado de no perforar una ampolla, ya que ésta protege la dermis de una infección. Si la quemadura parece amplia y profunda, lleva al bebé de urgencias al hospital sin intentar desinfectarla o quitarle la ropa. Envuelve la quemadura en un paño limpio para evitar el contacto con el aire y los microbios.

La prevención en la habitación del bebé
Tu pequeño pasa gran parte del día en su cuna y por eso nos parece importante recordar algunos consejos de seguridad con respecto a la elección de la cuna y de su ropa de cama. ¿Cuántos niños no se han encontrado con la cabeza atascada entre barras demasiado estrechas?

He aquí algunas recomendaciones:
• Compra una cuna cuyos barrotes estén espaciados de 6 a 7,5 cm;
• La parte inferior de la cama debe ser plana y dura. Vigila que ninguna abertura pueda permitir que algún miembro del bebé quede atrapado;
• Si la cuna tiene ruedas, es necesario que se puedan bloquear;
• Atar a un niño en su cuna no es recomendable en lo absoluto. Se puede enredar en sus ataduras. Por el contrario, si tu pequeño demonio sólo piensa en salir de la cama a costa de acrobacias peligrosas, coloca por encima de su cama una red de seguridad, pero entonces es mejor evitar pijamas o camisones con botones;
• Absolutamente prohibido usar las almohadas que puedan causar asfixia a tu bebé;
• No coloques calentadores cerca de la cuna. Algunas telas pueden incendiarse.

*Para leer
Cómo salvar a su hijo, guía de emergencias
Martin Green
Ediciones Pygmalion
Colección Gérard Watelet

Notable tanto en términos de información práctica, como en diagramas explicativos muy sencillos. Básicamente trata acerca de accidentes, tanto de la prevención como las medidas que hay que tomar cuando se generan. La primera parte está dedicada a la prevención de los accidentes de los niños, ya sea en casa, de vacaciones, en la nieve de montaña o en un parque de juegos. Se dan consejos para la compra de bicicletas, de pórticos de seguridad y otras cosas. La segunda parte trata de situaciones de emergencia, con un sistema de marcado de páginas para encontrar de inmediato la información correcta.

La seguridad de sus hijos / Accidentes SOS Dr. Lavaud (Padre-Hachette)
Este trabajo, accesible de entrada, permite aprender gradualmente a protegerse y proteger a tu familia de accidentes. Más útil para la prevención que eficaz en caso de emergencia. Sin embargo, tiene todas las instrucciones de las acciones que se deben realizar o no frente a cualquier tipo de accidente.

Guía médica del bebé y del niño Dr. Stoppard (Ediciones Larousse)
Un libro notable que trata tanto las emergencias médicas como a las emergencias por accidentes. La claridad de los esquemas, la simplicidad de los propósitos permiten hacer un diagnóstico rápido y realizar la acción efectiva. En fin, en caso de accidente, cada decisión cuenta.

La Cruz Roja propone un curso de primeros auxilios
Simple, abierto a todos, una formación de reanimación pediátrica muy útil destinada a evitar el pánico cuando el bebé se bloquea o parece inconsciente.
Este es un curso práctico de 3 horas, accesible a los padres y cuidadores de niños pequeños.
Para obtener más información, ponte en contacto con la Cruz Roja en tu área, o visita el sitio web: http://cruzrojamexicana.org.mx/

Los primeros movimientos gateando de tu gran aventurero. Piensa ante todo en la seguridad.