Déjelo jugar

El Nacimiento

De hecho, el juego es la actividad esencial del niño. Es tan importante como comer y dormir. Es a través del juego que el niño pequeño se despierta, descubre su cuerpo y el universo que lo rodea. Es una actividad que ocupa gran parte de su día y es lo que se ve natural a su edad. Más grande, todavía es jugando que aprende a contar, a seguir las reglas, a tener una actividad en común con sus compañeros y a desarrollar estrategias.
Sin embargo, tendemos a sólo destaca el aspecto superficial del juego, cuando lo cierto es que constituye una verdadera preparación para la vida. El juego le permite a su hijo a desarrollar sus habilidades motoras, su intelecto, sus emociones y su capacidad de vivir en grupos. Para apoyar esta actividad, la gama ofrecida ahora por los fabricantes es inmensa y, por tanto, representa un verdadero rompecabezas chino para los padres. Cada mes, bajo las etiquetas que anuncian que “él crece, él progresa” seleccionamos un juguete que coincide con su etapa de desarrollo. Aquí le traemos ideas para guiar su elección.
¡También podemos jugar sin juguetes!
Su pequeño bebé siempre la está mirando. Sus ocupaciones son una fuente inagotable de entretenimiento y de educación. Llévelo con usted de una habitación a otra. Sus actividades cambian y también los ruidos. Dele objetos aparentemente comunes y poco interesantes pero que, para los ojos del bebé, representan una riqueza incomparable. Hablamos de la insustituible cuchara que el encuentra divertido dejar caer sin descanso o del pequeño trozo de tela o el pañuelo que ninguna madre puede lavar bajo la amenaza de sufrir la ira o la desesperación del bebé.
Ayúdelo a descubrir su cuerpo
Déjelo andar descalzo de vez en cuando, no solo para el buen desarrollo de los arcos de sus pies o para que aprenda a mantener el equilibrio, sino también para ayudarlo a reconocer una variedad de experiencias táctiles. Estimule sus sentidos poniéndolo en contacto con objetos de diferentes texturas (pieles, lana, madera, papel), de especial consistencia (sólido, líquido, blando), de peso ligero o pesado, etc.
Desarrolle sus papilas gustativas ofreciéndole una fiesta de sabores diferentes. Para hacerle una “nariz”, llévelo al jardín o al parque para iniciarlo en los olores y aromas de la naturaleza.
No lo sumerja en una montaña de juguetes. Muchos objetos en la casa son apropiados en efecto para múltiples transformaciones y hacen trabajar su imaginación. Esto es esencial. Por último, cuando se comience a moverse, descubrirá el placer de descubrir su cuerpo ¡con más o menos habilidad! Empezará a trepar, a subir escaleras, a abrir puertas y cajones, a vaciar los armarios para llenar su caja de tesoros. Anímelo mientras que le proporciona la máxima seguridad.

Déjelo jugar