La Fecundación

El Deseo

La historia de una fecundación o el nacimiento de una vida

Un hombre y una mujer quieren tener un hijo. Tal vez este es el comienzo de una hermosa historia: 9 meses de embarazo. Pero antes de ser una gran proeza técnica, es sobre todo una aventura humana extraordinaria entre 3 héroes: un bebé, su mamá y su papá. Este es un desafío a las leyes matemáticas porque 1 + 1 no hacen 2 ¡sino 3!

Epopeya de una fecundación

Imagina una horda de espermatozoides que se meten y corren para el encuentro del óvulo, recién puesto por el ovario. Llega el gran día: el núcleo del espermatozoide elegido entre millones se unirá con el núcleo del óvulo, esta es la fecundación.

La primera célula de un nuevo pequeño ha nacido. Estos núcleos son portadores de genes, es decir, de todas las características hereditarias de los padres, o 46 cromosomas (23 aportados por cada uno de los padres).

El momento de la anidación

En el 4º día después de la fecundación, el óvulo llega al útero después de recorrer la trompa de Falopio. Este es entonces el momento de la anidación, el óvulo fertilizado simplemente hace su nido en la mucosa de tu útero. El nido es acogedor, porque todo se ha acomodado para recibir a este invitado de honor.

Para esto, las paredes uterinas se amplían en muchos pequeños pliegues donde los vasos sanguíneos se multiplican. El huevo, como una pequeña ventosa, se adhiere a esta pared y poco a poco empuja para instalarse cómodamente durante 9 meses.

Los primeros grandes intercambios

Antes del día 10 después de la fecundación, el óvulo ha encontrado su hogar. Sólo le resta un problema crucial: se debe alimentar bien. Sus necesidades aumentan cada día porque las células nuevas crecen a un ritmo increíble. El huevo entrará en contacto con los vasos maternos para progresivamente estructurarse y formar la placenta.

Esto toma la forma de un disco, del cual, una de sus caras se encuentra sobre la pared del útero: aquí es donde entra la sangre de la madre de la que el bebé va a extraer todos los elementos necesarios para su crecimiento: hierro, aminoácidos, azúcares … La placenta también desempeña un papel muy importante como barrera protectora que impide el paso de elementos que parecen perjudiciales, como la mayoría de los microbios y deja pasar los anticuerpos que protegerán al bebé de infecciones.

En el otro lado se establece el cordón umbilical. Con un largo aproximado de 50 a 60 cm, contiene dos arterias y una vena: la vena aporta al bebé alimento y oxígeno, las arterias devuelven los residuos (dióxido de carbono, urea …) a la placenta, que luego se evacuan en la circulación de la mamá.

La increíble historia de la anidación

El hecho de que un embrión se adhiera y crezca en el útero puede parecer perfectamente normal, incluso trivial. Sin embargo, para los médicos y biólogos, este fenómeno depende de una paradoja increíble: ¿Cómo este ser totalmente nuevo y único, muy diferente de ti, va a poder instalarse en tu cuerpo, llevar una vida de parásito absorbiendo tus recursos y no ser rechazado?
De hecho, normalmente serán rechazados sistemáticamente los cuerpos extraños introducidos en tu cuerpo. Recordemos la historia del famoso rechazo de órganos trasplantados que hizo descubrir este comportamiento llamado la “respuesta inmune”. ¿Por qué esto pasa de diferente modo durante un embarazo? Por supuesto, bosquejos de respuestas se han desarrollado y verificado, pero la naturaleza, al parecer, todavía no revela todos sus secretos.

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