Aire puro para nuestros bebés

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El Nacimiento

¿Ya lo sabías? El aire de nuestras casas suele estar más contaminado que el aire exterior. Esta contaminación atmosférica interior es el resultado del uso de algunos materiales y productos de limpieza más o menos nefastos, principalmente para la salud de los bebés y de las mujeres embarazadas. Su presencia en el entorno familiar es el responsable de la mayor parte de alergias y problemas respiratorios. Las guarderías no se libran de esta problemática de contaminación doméstica.

Existen soluciones simples

Algunos gestos simples permiten mejorar considerablemente la calidad del aire interior, tales como airear todas las habitaciones de la casa 10 minutos cada día. Ventila suficientemente las habitaciones donde hay muebles nuevos, en particular el cuarto del bebé. Pinta esta habitación al menos tres meses antes del nacimiento y deja entrar el aire, elige la madera sólida por sobre los muebles hechos en  aglomerado. Usa productos de limpieza naturales, aspira y cambia regularmente los sacos de la aspiradora para evitar la propagación de agentes alergénicos. Evita el uso de velas perfumadas, incienso, o espráis perfumados que contienen sustancias químicas nocivas para la salud. El bebé podrá crecer de esa manera en una atmósfera mucho más sana.

Aire puro para nuestros bebés