Cuidado del bebé

El Nacimiento

No le des estos cuidados al niño hasta que ya lo hayas vestido o hasta que, al menos, esté calientito en un ambiente cálido.

La nariz
Desliza, sin forzar, un pedazo de algodón empapado con agua o con solución salina o usa el gotero. Esto será suficiente para eliminar las pequeñas costras que se le forman allí. El niño a menudo, con estornudos se suena la nariz a sí mismo. Nunca uses hisopos de algodón.

Los ojos
Cuando las pestañas estén un poco pegadas, humedece un poco de algodón con suero fisiológico o con agua y pásalo despacio sobre el ojo partiendo del interior hacia el exterior con el fin de no devolver las suciedades en el rabillo del ojo.
Cambiar el pedazo de algodón para cada ojo. De 0-4 meses, los bebés a menudo tienen secreciones blancas en la esquina interna de los ojos debido a que el conducto lagrimal es muy estrecho. Esto puede ser ¿el comienzo de una conjuntivitis? Limpia suavemente los ojos con un poco de té de manzanilla. Si la infección continúa, consulta a tu médico.

Las nalgas
Es un área particularmente delicada que por lo regular está húmeda. Las nalgas pueden ponerse rojas e irritadas. Esto es preocupante. ¡Entendemos! Hablamos de la irritación del pañal.

Las causas pueden ser muchas: dentición, heces irritantes, alergias a los pañales o a artículos de tocador. Cambia a tu bebé con frecuencia para evitar la irritación. Limpia bien y sécalo muy bien, en especial en los pequeños pliegues. Aplica regularmente eosina acuosa, pero no apliques talco y, de vez en cuando, una crema cicatrizante. Si la erupción persiste, consulte a tu médico.

La piel
¿Por qué salen pequeños granos blancos en su cara?
Al nacer, el niño cambia de ambiente. Es normal que se necesite cierto tiempo para adaptarse a este cambio y para que la piel tome la apariencia de la famosa “piel de bebé”. El recién nacido tiene con frecuencia pequeños granos blancos en la cara, especialmente en la nariz y la barbilla.
Se trata de una erupción llamada “milia” y son como placas, pequeñas manchas rojas y ásperas con un punto blanco en el centro. No te preocupes, van a desaparecer espontáneamente. Debido a que tu pequeño llora por largos ratos, consume bebidas con avidez, se agita y tiene mucho calor, su rostro se cubre de pequeños puntos que lucen como granos. Elimina la causa de su malestar y todo estará en orden. No utilices ningún producto con alcohol.

Si él tiene una marca de nacimiento o hemangioma
Uno de cada diez bebés nace con una marca de nacimiento, en ocasiones minúscula, pero a veces puede ser voluminosa. Estas marcas de nacimiento preocupan legítimamente a los padres. A menudo, estos hemangiomas desaparecen espontáneamente.

¡Tiene manchas blancas en la boca!
Se habla de un tipo de candidiasis que se caracteriza por la aparición de puntos blancos en la boca, en las encías y la lengua. Se trata de pequeños hongos y hace falta tratarlos rápidamente para que no degeneren en una diarrea.
Tienes que saber que esas aftas en la boca del bebé son una micosis. También puede estar presente en la mama en mujeres en periodo de lactancia. Este hongo se caracteriza por una sensación de ardor en el pezón y la areola. Es importante tratar simultáneamente al bebé y a la madre. Consulta a tu médico. Atención: no confundas la candidiasis con un poco de leche agria en la lengua o en el interior de las mejillas.

Las orejas
Nunca introduzcas un hisopo de algodón en el oído. Se corre el riesgo de causar “tapones” y de hacer retroceder las impurezas. Limítate a limpiar el pabellón del oído. A menudo, la piel está seca detrás de las orejas. Aplícales un poco de aceite de almendras.

El cabello
La cabeza de un bebé suda mucho. Hay que acostumbrarse a lavarle la cabeza todos los días, se evitará la formación de la costra láctea. El champú y jabón no son necesarios.
¿Qué pasa si tu bebé tiene costras lácteas?
Aparecen en la cabeza del bebé debido a una producción natural de la seborrea. Ablándalas con aceite de almendras y luego despégalas muy suavemente con un peine pequeño fino.

Las uñas
Utiliza sólo pequeñas tijeras con puntas redondeadas y ármate de paciencia porque no hace falta decir ¡que no le gusta! Aprovecha la hora del descanso para realizar esta operación delicada. Es mejor esperar de 15 días a 3 semanas antes de cortarlas por primera vez.

La higiene del área genital

Si tu bebé es niño
No intentes retraer el prepucio de tu hijo, su médico lo hará cuando sea más grande. Más tarde, si el prepucio está demasiado apretado, se le llama “fimosis”. Es probable que haya que operarlo, ya sea circuncidando al niño, o bien ampliándolo ligeramente con una incisión. Es una operación sencilla que no representa gravedad, pero es psicológicamente importante elegir un buen tiempo ¡porque involucra su pequeño “silbato”!

Si tu bebé es niña
Hay que lavar la zona genital en todos sus pliegues. Hacerlo desde la parte frontal hacia la parte posterior para no traer heces hacia adelante. Luego hay que secar bien sin ponerle talco. Esta limpieza debe hacerse con cuidado para prevenir infecciones.

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